Qué tienes que hacer para adaptar tu coche a gas
Fuente: abc.es
El GLP usado como carburante de automoción vive un momento álgido en España, y aunque todavía son muchas las dudas que nos rondan por la cabeza sobre este tipo de combustible y sus características, el director general del Clúster de Autogas, José Luis Blanco, nos da todas las claves.
Principalmente, indica que existen dos tipos de instalaciones con Autogas: los Bi-Fuel y los Dual-Fuel. El primero, son los vehículos que funcionan "indistintamente con gasolina o con Autogas y por tanto pueden adaptarse cualquier vehículo de gasolina hasta euro 3 inclusive", es decir, coches matriculados del 2002 aproximadamente.
Asimismo, describe que es conveniente "consultar la marca y modelo del vehículo que queremos transformar a una empresa de transformaciones que las pueden encontrar en la web aoglp.com. "Ellos nos dirán si es posible y el coste de la transformación, así como si existe alguna promoción para efectuarla", añade Blanco.
Eso sí, todos los vehículos de gasolina euro 4 en adelante, transformados a Autogas, se convierten en etiqueta ECO y pasan a disfrutar de las ventajas que ello conlleva.
Por su parte, los Dual-Fuel son los vehículos que usan al mismo tiempo una mezcla de diésel y Autogas, hasta un 35% y "se usan esencialmente para furgonetas y transporte pesado". En este caso, "todos los vehículos pesados son susceptibles de efectuar una instalación Dual-Fuel y solo el kilometraje necesario para amortizar la transformación debería ser el condicionante", explica Blanco.
Blanco asegura que la adaptación Bi-Fuel a que se tiene que someter el coche es muy simple: hay que "instalar un depósito de Autogas normalmente en el compartimento de la rueda de repuesto y unos accesorios que lleven el Autogas a los inyectores de gas en el motor". Este tipo de instalación puede costar alrededor de 1.200 euros, que se amortizan en un uso normal de entre 50.000 y 60.000 kilómetros en la vida del vehículo ya que "el precio del Autogas es casi la mitad que el de gasolina".
Además, "los transformadores se encargan de todo lo necesario para la legalización del coche y su paso por la ITV", afirma el director general del Clúster de Autogas. No obstante, si lo que se desea es una instalación de Dual-Fuel, el proceso es algo más complejo ya que la "tecnología de los vehículos pesados y su puesta a punto es fundamental". Es necesario colocar un depósito de Autogas, normalmente en el lugar de uno de los dos depósitos de Diésel que tienen estos utilitarios y luego "canalizarlo al otro para que se efectúe la mezcla del combustible líquido con el gaseoso", concluye.
Además, los requisitos para su homologación "son los mismos que los de un coche nuevo de fábrica". José Luis Blanco detalla que "los controles de las Administraciones son periódicos y muy exigentes para asegurar la calidad de la transformación, del taller y del futuro mantenimiento con una formación adecuada de los talleres". Por lo tanto, dichos "distribuidores", a través de sus instalaciones simplifican al máximo estas tareas, entregando el coche al consumidor con todos los requisitos para salir del taller utilizando el Autogas.
A los vehículos con más antigüedad no se les permite su transformación, aunque desde el Clúster de Autogas están intentando que, por lo menos, "los vehículos clásicos sí puedan transformarse". De cualquier modo, la ventaja del Autogas es "su ahorro de costes y su limpieza", lo que se consigue con altos kilometrajes, por lo tanto, los coches antiguos que no efectúan normalmente esos altos kilometrajes "no tienen unas especiales ventajas al transformarlos y tampoco podrán ser etiqueta ECO".
