Las matriculaciones de coches de gas, gasolina, híbridos y eléctricos en Castilla y León, desbancan por primera vez a los diésel
Fuente: infobierzo.com
La suma de las matriculaciones de coches de gas, gasolina, híbridos y eléctricos en Castilla y León el pasado año, desbancó por primera vez a los diésel desde 2000. De esta manera, 2017 marcará un punto de inflexión en el sector de la automoción porque las motorizaciones diésel en la Comunidad cedieron su liderazgo a costa de vehículos de gasolina y con tecnologías alternativas como híbridas y eléctricas. La cuota de mercado de los turismos y todoterrenos en la región bajó el ejercicio anterior hasta el 48,2% frente al 71,9% en 2012. Es decir, 23 puntos menos en cinco años.
La proporción de vehículos diésel frente a los de gasolina cayó
nuevamente en 2017, según los datos facilitados por la Asociación
Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) a la Agencia
Ical. De los 37.838 turismos nuevos vendidos el año pasado en Castilla y
León, 17.379 unidades tenían como carburante la gasolina, lo que supone
el 45,9 por ciento del total de matriculaciones. Un año antes era el
37,1 por ciento, con un descenso de casi nueve puntos. En 2012, los
turismos de gasóleo representaban cerca de tres de cada cuatro ventas
(71,9 por ciento) en la Comunidad y ahora ya están por debajo de la
mitad.
La evolución del mercado durante los últimos años, que se aceleró
desde 2016, hace indicar que este cambio de tendencia se consolidará en
2018. Los turismos que funcionan con gasóleo representaban el 59,7 por
ciento en 2016 frente a la cuota de mercado del 66,7 por ciento que
suponía en 2015 y el 71,1 por ciento en 2014, un porcentaje muy similar a
los registrados en 2013 y 2012. Ahora, las matriculaciones de vehículos
diésel están en el 48,2 por ciento.
Anfac asegura que el sector se encamina hacia una "equiparación" de
la gasolina y el diésel, con un "mix más próximo" al 50 por ciento. La
patronal relaciona esta tendencia con la evolución de la eficiencia de
los motores gasolina (baja cilindrada y consumo moderado pero buenas
prestaciones), a lo que suma la "popularización" de las tecnologías
alternativas, que poco a poco van copando algo más de mercado.
Pese a que los coches híbridos, eléctricos y GLP tienen una cuota
minoritaria, son el futuro y cada vez hay más compradores que se
decantan por estos vehículos. En concreto, el 5,9 por ciento de las
matriculaciones el año pasado en Castilla y León correspondió a turismos
impulsados por energías alternativas. Este porcentaje solo supuso el
1,9 por ciento en 2015 (616 matriculaciones) y el 1,2 por ciento en 2012
(266 ventas).
Los concesionarios de la
Comunidad vendieron el año pasado 102 vehículos equipados con GLP (gas
licuado), 96 turismos híbridos enchufables y 46 eléctricos puro.
La reducción del peso del gasóleo no es algo limitado a Castilla y
León sino que es una realidad generalizada en España. Hasta el punto de
que las matriculaciones de vehículos diésel a nivel nacional en 2017
calcaron el porcentaje de la Comunidad, con un 48,3 por ciento, frente
al 46,6 por ciento de los turismos de gasolina. En el año 2007, las
matriculaciones de vehículos impulsados por gasóleo alcanzaron en el
conjunto del país su máxima cuota de mercado, con el 71 por ciento. En
el caso de la región, en 2012 se llegó al 71,9 por ciento.
La Asociación de Fabricantes de Automóviles asegura que el mercado
gira "poco a poco" hacia un mercado mucho más eficiente con motores que
consumen menos e incluso con emisiones cero. Y es que, recuerdan a Ical, "las exigencias medioambientales y la obligada necesidad de la sociedad
mundial de reducir las emisiones a la atmósfera implicarán una
paulatina reducción de los combustibles fósiles en favor de vehículos de
tecnología alternativa como son los vehículos eléctricos, híbridos o de
gas". Algunos fabricantes se posicionan en este mercado al valorar su
importancia estratégica a medio y largo plazo mientras que otras marcas
anuncian el abandono "progresivo de la venta de motores diésel por la
baja aceptación social del diésel".
Fuentes del sector precisan que la caída de la cuota de mercado del
gasóleo está motivada, entre otras causas, por el precio ya que las
versiones diésel suelen ser más caras que las de gasolina. Por otro
lado, influyen los recientes escándalos de la manipulación de los
motores diésel de Volkswagen que luego se extendieron a otros
fabricantes, sin olvidar las decisiones de algunos ayuntamientos de
grandes ciudades de Europa y España para limitar la circulación en el
centro de coches alimentados con gasóleo.
La crisis económica también está detrás del desplome de las
matriculaciones de vehículos diésel porque son años con un aumento de
los coches pequeños, que habitualmente utilizan motores de gasolina. La
Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y
Motocicletas (Aniacam) recoge en sus estadísticas que el 41 por ciento
de las matriculaciones de coches de gasolina en 2017 en España
correspondió a los llamados utilitarios y superutilitarios.
El Informe Global sobre Automoción 2017, elaborado por
KMPG, recogía que el 53 por ciento de los directivos del sector del
automóvil consideraba que el diésel será primera tecnología en
desaparecer de las cadenas de montaje. Todo hace indicar que el diésel
será residual y solo quedará para los grandes todocaminos y las marcas
Premium, donde su mayor precio compensa el coste elevado de los sistemas
para eliminar el óxido de nitrógeno.
